¿Qué es la eflorescencia en los ladrillos y cómo evitarla?

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eflorescencia en los ladrillos


Se llama eflorescencia, a los cristales salinos que se depositan en la superficie de los ladrillos, son de color blanquecino. Sus causas se deben a que las sales solubles en agua son transportadas a través de la porosidad de los ladrillos y cuando se evapora el agua debido al aire o a los rayos solares, las sales se cristalizan formando la eflorescencia, y provocando las manchas en los mismos. Hay dos tipos de eflorescencia en los ladrillos, una es la “primaria” que se adquiere con la humedad en obra, pero desaparece en poco tiempo. La otra eflorescencia es la “secundaria”, que aparece posteriormente a la obra, y se debe a condiciones desfavorables como el exceso de humedad, y por la porosidad de los ladrillos se produce la cristalización de las sales. Debido a la composición química de las materias primas con que se fabrican los ladrillos que seguramente contienen sales, pero, por el proceso de altas temperaturas a que son sometidos, no deberían tener eflorescencias, por esta razón las mismas se manifiestan en la superficie. El origen, proviene de factores climáticos como la lluvia y el viento. Si el terreno en donde está construida la vivienda es húmedo también es permeable a la eflorescencia en los ladrillos.



Para prevenir la eflorescencia en los ladrillos hay que evitar el contacto entre la mampostería las sales y el agua, se deben utilizar materiales hidrófugos de alta calidad, impermeabilizar la capa entre el suelo y el contra piso, con una película de polietileno, que evita la condensación de la humedad. La eflorescencia en los ladrillos se combate limpiándola con cepillo mediante el lavado de las manchas teniendo la precaución de hacerlo en días secos o calurosos, ya que el agua es la causa de la eflorescencia en los ladrillos. En algunas ocasiones se utiliza acido muriático diluido en agua, pero se hace con mucha precaución para no dañar las juntas. En este caso se utilizan guantes resistentes al acido, ropa vieja, y un delantal de vinilo para cubrir la parte delantera del cuerpo. Luego con una manguera se enjuaga la superficie. Las paredes de ladrillos deben ser tratadas con aceite de linaza para otorgarles brillo y protección, o barnizadas para impermeabilizarlas, también existen productos para protegerlos que se aplican con brocha o pincel, de esta manera se evita la eflorescencia en los ladrillos. Una barrera impermeable evita filtraciones y sella las fisuras.


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