aberturas corredizas de hierro y cristal por fuera

Las aberturas corredizas de hierro y cristal por fuera conforman una opción ideal para cuando se cuenta con poco espacio disponible.
Hay que considerar que este material es muy pesado, lo cual es un factor fundamental a la hora de elegir un modelo.
Si además la abertura es de dimensiones muy grandes, resulta altamente conveniente optar por dos hojas en lugar de una sola, ya que el sobrepeso puede dificultar su manejo y vencer el riel, causando problemas adicionales.
Las aberturas corredizas de hierro y cristal por fuera con varias hojas pueden abrirse y cerrarse en movimientos horizontales paralelos, es decir, al abrirse quedan las hojas superpuestas.
Por lo general, para la instalación de una puerta corredera, se levanta un tabique que oculta una hoja la puerta se abre. Los rieles quedan ocultos adentro de los tabiques.

Problemas más comunes

El problema que suele presentarse en estos tipos de aberturas corredizas de hierro y cristal por fuera es que cuando se rompe esta guía, debe reemplazarse completamente, para lo cual resulta inevitable romper, al menos una parte del tabique.
Este tipo de obras es totalmente innecesario si se coloca el raíl sobre el marco de la puerta. El cambio de riel puede hacerse muy rápidamente y sin grandes costos.
La única desventaja que presentan frente a las puertas corredizas de hojas que se ocultan dentro de los tabiques, es que se debe mantener libre la pared por donde desliza la puerta, sino no podría moverse la hoja.
Con respecto a los mecanismos que sujetan las aberturas corredizas de hierro y cristal por fuera, hoy en día hay sistemas muy novedosos de instalación muy sencilla que incorporan amortiguadores, para disminuir los ruidos y las vibraciones en el movimiento de la hoja.
Son capaces de soportar pesos mayores a 100 kg. En el mercado se puede encontrar una gran variedad, desde sistemas que quedan escondidos detrás de las hojas hasta los que permanecen a la vista.
Con respecto a las terminaciones de las aberturas corredizas de hierro y cristal por fuera los colores más clásicos con sin dudas el negro o la gama de grises oscuros, aunque las posibilidades en realidad son infinitas.
Ya que las pinturas para este tipo de materiales cuentan con diversos tonos jaspeados y patinados, a los que se suman las diferentes opciones de acabados tanto mate o metalizadas, lisos o texturizados. Queda muy bien también agregar detalles en dorado o plateado.

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