puertas correderas de fierro y vidrio por fuera

Las puertas correderas de fierro y vidrio por fuera son puertas artísticas de hierro forjado. La función fundamental de las mismas es proteger la propiedad, pero al estar en el frente de los edificios se convierte en un elemento importantísimo de decoración.
Las puertas correderas de fierro y vidrio por fuera son una solución perfecta para cualquier fachada, ya que pueden ser construidas a medida y diseñadas para satisfacer las exigencias y necesidades de cada cliente, cumpliendo con los requisitos de espacio y presupuesto de cada comprador.
En el mercado se pueden encontrar ciertos modelos de puertas correderas de fierro y vidrio por fuera estandarizados, sin embargo éstos suelen tomarse como bases para que los compradores puedan diseñar su propia puerta.
Como consecuencia cada puerta corredera de fierro y vidrio por fuera resulta una pieza de altísima calidad.
En el momento de elegir una puerta es importante buscar diferentes opciones de precios y la calidad que cada fabricante puede ofrecer.
Las herrerías asesoran a los interesados enviando al lugar un profesional para que tome las medidas de las aberturas, analice las diversas opciones y realice un presupuesto estimativo, sin compromiso alguno del interesado.

Materiales y diseños

Las puertas correderas de fierro y vidrio por fuera son construidas en hierro macizo, con técnicas de torneado que aseguran una terminación lisa. Como cualquier metal, el hierro tiene una marcada tendencia a oxidarse.
Para que esto no suceda, las piezas de hierro se someten a procesos de galvanizado. Con respecto al vidrio utilizado para la elaboración de estas puertas no es un cristal cualquiera.
Hoy en día hay diversos tratamientos para hacer a los vidrios más seguros ante cualquier accidente, como por ejemplo, el templado.
Este procedimiento se basa en calentar el material hasta que su punto de ablandamiento y entonces se lo enfría muy velozmente, de forma tal que las superficies endurezcan antes que el interior.
Esto provoca variados esfuerzos en el vidrio, que aumenta la resistencia del cristal contra impactos y le da mayor tolerancia frente a los cambios climáticos. En caso de rotura, se parte en pequeños fragmentos.
Cabe mencionar que este material, no es altamente recomendable por la elegancia que le otorga a la puerta, sino también porque al permitir el paso de luz mejora la iluminación en ambientes oscuros.
Es por todo esto que las puertas correderas de fierro y vidrio por fuera son la ideales para aportar luminosidad a habitaciones poco iluminadas y con espacio reducido, como pueden ser ciertos pasillos o recibidores interiores que no tienen ventanas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba