puertas metálicas galvanizadas de seguridad

Existen actualmente muchos diferentes tipos de puertas metálicas para elegir. A su vez hay una amplia gama de puertas metálicas galvanizadas de seguridad.
Las mismas están fabricadas con acero galvanizado e incluyen cerraduras de alta seguridad con juegos de llaves computarizadas que no se pueden copiar y cilindros de acero que resisten esfuerzos de tracción y antipalanca.
Las corazas de acero galvanizado internas están revestidas con algún otro material como puede ser madera, hierro o algún otro metal galvanizado.
En general, para las aberturas interiores, el material predilecto es la madera por la calidez y la sensación de hogar que este material le otorga a los ambientes.
Las puertas metálicas galvanizadas de seguridad son ideales para exteriores por la excelente resistencia que presenta el material ante las inclemencias del clima, puede soportar la radiación solar y la humedad de la lluvia sin deteriorarse gracias a las propiedades del galvanizado.
El galvanizado es un proceso químico que protege las superficies de los metales de la corrosión que consiste en varias etapas.

Proceso y fabricación

Las puertas metálicas galvanizadas de seguridad necesitan un proceso para su galvanizado, a continuación le diremos como es este proceso.
Primeramente se deben limpiar las piezas de metal a galvanizar. Con este fin se las sumergen en soluciones ácidas que eliminan cualquier dejo de grasa y suciedad que puedan tener.
Este ácido luego se enjuaga y se lo somete a otro baño ácido, esta vez para disolver la corrosión que pueda presentar el metal.
Luego se les aplica otra solución que protege la pieza del óxido y favorece la composición de una capa de una aleación de hierro y cinc.
Esta aleación es muy resistente a los diversos agentes corrosivos de la atmósfera.
Las piezas de las puertas metálicas galvanizadas de seguridad se secan con aire caliente y se sumergen en un baño de cinc fundido a altas temperaturas que termina de formar la capa de cinc.
Si la pieza no es susceptible de deformarse, se le puede efectuar un secado rápido con agua fría, de lo contrario, debe secarse a temperatura ambiente.
Una vez concluido el proceso, las piezas están listas para la fabricación de puertas metálicas galvanizadas.
Este proceso tiene muchos beneficios, ya que garantiza una mayor dureza y resistencia, siendo luego el mantenimiento del material casi nulo. A medida que pasa el tiempo, la capa de óxido de cinc que se va formando aísla el galvanizado.
Si la superficie se raspa, se produce reacción química que repara la protección de la superficie dañada.
Es justamente por todo esto que resulta tan común ver puertas metálicas galvanizadas de seguridad en los exteriores de las casas, ya sea como entrada principal o portones en cocheras o conectando el jardín con los diferentes ambientes del hogar.

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