tipos de puertas correderas

Las puertas corredizas son hojas o tabiques que se abren y cierran con movimientos horizontales con la ayuda de guías o rieles.
Optar por un tipo de puerta corredera es la opción más apropiada cuando el espacio disponible es escaso.
Hay muchos tipos de puertas correderas. Esto importante tenerlo en cuenta, ya que las puertas no cumplen solamente una función práctica, sino que también influyen en la decoración de los ambientes en los cuales están colocadas.
Algunos ejemplos de tipos de puertas correderas pueden ser de madera, un material que tiene un gran efecto visual, ya que es capaz de transformar las habitaciones en lugares más cálidos y acogedores.
Las maderas más utilizadas son las del cedro, roble o algarrobo. Estas maderas duras no requieren mucho mantenimiento y son muy duraderas.
Son maderas muy nobles, que permiten excelentes acabados. El pino es una opción más económica, pero requiere de más mantenimiento y su vida útil es un tanto más acotada.
Si se prefiere añadir un toque más de dinamismo a la decoración, se puede optar por un tipo de puerta corredera con hoja lacada en algún tono intenso, un color rojo intenso se convierte en un tono focal muy atractivo.

Los diferentes materiales

También hay tipos de puertas correderas de cristal. Este material, no solamente aporta elegancia a la decoración, sino que es altamente recomendable en ambientes oscuros, de poca luminosidad, ya que permite el paso de la luz entre habitaciones.
Es necesario prestar particular atención al tipo de cristal con el que está fabricada la puerta, debe ser un cristal de seguridad que en caso de rotura no se desprenda.
Por lo tanto, los tipos de puertas correderas de cristal son la opción ideal para aportar luz a ambientes poco iluminados y espacio limitado, como por ejemplo pasillos o recibidores que no cuentan con ventanas.
En casas con niños o mascotas, tal vez el cristal no sea la mejor opción. Existen tipos de puertas correderas de tela metálica.
Este innovador material no tiene el riesgo de rotura del cristal y también permite el paso de la luz a través de sus hojas.
Otras ventajas de este tipo de puerta corredera son que aportan cierto nivel de privacidad que la opción de cristal no tiene, además de que son ideales para ambientes poco ventilados, ya que permiten el flujo de aires a través de ella.
Estos tipos de puertas correderas se pueden conseguir tanto con una o con dos hojas, en caso de que el tamaño de la abertura así lo requiera.
El peso es un factor fundamental a la hora de la elección por algún tipo de puerta corredera.
Cuando la abertura es muy grande, puede ser conveniente colocar dos hojas, en lugar de una sola, ya que esta puede resultar demasiado pesada, y por lo tanto difícil de manipular, además de que el sobrepeso puede vencer la guía trayendo problemas adicionales.

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