almohadas cervicales

La idea de este artículo es poder hablar de las almohadas cervicales y las características que brindan a las personas.
Podemos definir a una almohada como una pieza mullida en la que apoyamos la cabeza durante el sueño.
Las almohadas se colocan sobre el colchón, en la parte superior de las camas y se viste a juego con ésta.
El objeto básico de las almohadas es mantener recta la columna vertebral pudiendo rellenar la concavidad del cuello para poder relajar la nuca, evitar ciertas tensiones musculares y además disminuir el estrés acumulado durante el día ayudando a conseguir un sueño tranquilo y más rápido.
Hoy en día podemos encontrar diferentes tipos de almohadas, algunas tienen mayor importancia que otros debido a sus características.
Una de las más conocidas son las almohadas cervicales.
Existen algunas personas que tienen problemas de cuello y las mismas pueden beneficiarse con el uso de las almohadas cervicales.
Sin embargo, hoy en día no existe una almohada de cuello que sea perfecta para todo el mundo, y esto se debe a que no todos tenemos el mismo cuerpo y el mismo tamaño.
Existen ciertas metodologías como la de «prueba y error” que sería necesaria para poder encontrar la almohada que resulte cómoda para cada tipo de persona.

En líneas generales, una almohada debe sustentar la parte posterior del cuello, como así también la parte de atrás de la cabeza.
En lo que respecta al perfil de la almohada, el mismo no debe ser exageradamente alto para poder evitar dormir con la cabeza levantada, algo que nos haría mucho daño.
Normalmente las almohadas cervicales de plumas pueden presionarse o moldearse hasta que quepa en la curva de nuestra cuello y cabeza, pudiendo mantener el cuello en línea con el resto de la columna vertebral.
Las almohadas cervicales también pueden ser ajustadas de alguna manera para una ideal sustentación y también para poder dormir de lado, aunque durante la noche lo más común es que rotemos y terminemos durmiendo en diferentes posiciones.
Las almohadas cervicales limitan los cambios en las posturas para dormir y a la vez suponen un incremento de presión que tendremos en la parte posterior del cuello frente a la parte de atrás de nuestra cabeza.
Las almohadas cervicales se tienden a utilizar para dar una curvatura especial al cuerpo, logrando mantener el cuello y la cabeza de forma alineada con la columna mientras dormimos.
Esto se debe a que se reduce la presión sobre el cuello en una gran medida, por ende, se vuelve más fácil obtener una mejor noche de sueño y descanso.

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