limpieza de cisternas

Las cisternas son depósitos de agua que se encuentran sobre o bajo la superficie del suelo, que normalmente deben ser limpiadas y desinfectadas porque abastecen de agua potable.
Antes de realizar una limpieza de cisternas, es conveniente hacer una revisión para verificar si no existen fisuras en el material, en la tapa que se encuentra en la parte superior, y en el resto del mecanismo.
Para proceder a la limpieza de la cisterna se debe verificar si ésta cuenta con una válvula de descarga y limpieza que desagota en la red pluvial.
Si la cisterna no posee dicha válvula se deberá desagotar mediante la bomba de alimentación del tanque de reserva que se encuentre lo más cercano posible, dejando abierta la llave de desagote del mismo, es conveniente dejar un poco de agua en la superficie de la cisterna.
Luego se procede a limpiar las paredes, la tapa y el piso con un cepillo apropiado y utilizando el agua que fue dejada para esta tarea, sin agregar ningún producto de limpieza químico.
Una vez realizado este paso y la cisterna se encuentra limpia, se vaciara completamente, eliminando el agua con los residuos a través de la válvula de limpieza, si esta no existiese se hará mediante bomba de achique.

Paso a paso

Hecha la limpieza de cisternas, se procede a la desinfección de la misma, de las cañerías y de los tanques. Luego se llena la cisterna hasta una tercera parte de su capacidad y se le agrega unos 40 cm3 de lejía o lavandina por cada m3 de la capacidad de la cisterna.
Luego se llena y se deja actuar unas tres horas para después desagotar nuevamente por las cañerías internas y por las griferías. El proceso de enjuague se realiza tantas veces sea necesario y hasta que la lavandina haya desaparecido.
La limpieza de cisternas se recomienda hacerla una vez al año. Las casas o edificios que tengan cámaras sépticas, deberán evitar que la descarga del agua se dirija hacia ese sistema para no destruir las bacterias útiles por el exceso de lavandina.
La limpieza de cisternas se debe realizar por cuestiones de salud y de higiene, para retirar todo aquello que compromete la pureza del agua, es recomendable que se haga un análisis bacteriológico cada seis meses y uno químico una vez por año.
Cualquier fisura que produzca una fuga de agua, debe ser reparada inmediatamente para que el agua del interior no se contamine.

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