limpieza de tanques de agua

La limpieza de tanques de agua se debe realizar periódicamente cada 6 meses si es de cemento, y cada 12 meses si es de plástico o de acero inoxidable, esto es, debido a que las paredes de los mismos acumulan bacterias y partículas que se hace necesario proceder a la limpieza y a la desinfección de los mismos.
Para realizar la limpieza de tanques de agua primero hay que retirarle la tapa superior y vaciarlo, esto se realiza mediante el cierre de la llave de ingreso del agua y de la cañería de distribución, luego abrir la válvula de desagote del tanque y dejarlo vaciar hasta una altura de unos 15cm., aproximadamente, desde la base.
Limpiar la tapa del tanque y las paredes con un cepillo y solamente agua, evitar detergentes, jabones o limpiadores.
Una vez que se realizo esta tarea, vaciar el contenido del tanque a través de la válvula de desagote, se debe tener la precaución de que este resto de agua con residuos, no baje por la cañería de distribución, posteriormente, se llena el tanque hasta la mitad y por cada 500 litros de agua agregarle 1 litro de lavandina o lejía y dejar que el tanque se llene completamente.

Recomendaciones para hacerlo bien

Es conveniente que el agua con lavandina actué por el término de tres horas y luego eliminarla por la cañería de distribución, esta operación debe realizarse hasta eliminar la lejía completamente, de esta manera se efectúa una tarea de limpieza de tanque de agua y de desinfección.
Luego se llena el tanque que quedara listo para funcionar nuevamente.
Cuando se hace una limpieza de tanques de agua se recomienda revisar todos los mecanismos de las válvulas, si se encuentran piezas gastadas cambiarlas, ya que con el paso del tiempo estos elementos se deterioran, y por ultimo recordar, colocar la tapa superior del tanque.
Es recomendable revisar los mecanismos porque, aquellos que estuvieran en mal estado pueden poner en riesgo la salud, por ejemplo la tapa superior es la que evita la entrada de cualquier elemento extraño que podría contaminar el agua.
Los flotantes en mal estado provocan desbordes o cortes irregulares, los tubos de ventilación son importantes para qué no se acumulen los gases que emite el cloro. Otra recomendación de importancia es realizar un análisis del agua en laboratorio.
Para ello se toman muestras y se hace un análisis bacteriológico, cada seis meses y otro químico cada doce meses.

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