madera tratada autoclave


La madera tratada se usa mucho más para fines decorativos y estéticos que estructurales y sería bueno que repasemos los tratamientos más comunes y para qué sirven ellos.
Ten en cuenta que la madera es una material natural y si la vas a usar para tenerle expuesta a la intemperie, es probablemente que en su estado natural sufra algunos inconvenientes, ya sea su deterioro o daño irreversible.
Justamente, la madera tratada autoclave tiene como objetivo utilizar diferentes tipos de tratamientos según la madera en cuestión, para garantizar la protección y calidad de las maderas que se usen principalmente en exteriores.

madera tratada autoclave
La madera tratada autoclave es una técnica moderna

En tiempos pasados, la madera era tratada con diferentes tipos de aceites y lacas que solían ofrecerle a este material un cierto nivel de protección, que si bien podían funcionar, generalmente era una protección bastante limitada.
Por eso, recién cuando comenzaron a aparecer los verdaderos avances tecnológicos, los diferentes tipos de madera comenzaron a ser tratados con productos formulados químicos.
Generalmente estos protectores químicos se aplicaban a través de procesos de inmersión, haciendo que la calidad y la durabilidad de la madera sea mucho más alta, pero los métodos autoclave aparecieron mucho después y ayudaron a que la madera puede conseguir una correcta impregnación de los productos adecuados para su tratamiento.
Ahora bien, cabe destacar que la madera tratada Autoclave, pasa por u proceso industrial bastante complejo, en donde se utiliza maquinaria especializada y es importante que lo conozcas para que puedas comprender la diferencia que hay entre la madera tratada y la que no lo es.



Proceso del tratamiento

El protector químico que se emplea en este proceso es la Creosota, el cual es incorporado con el sistema autoclave que se conocer como “rüping”.
Básicamente lo que se hace es introducir en el cilindro de impregnación la madera que debe tener un porcentaje de humedad menor al 24%.
A la misma se le aplica una presión de 4 kilogramos con el fin de que se puedan abrir las células del material. Una vez que el cilindro se encuentra lleno con la creosota (la cual debe estar a 90°) se produce una bajada de presión para luego aumentarla de a 9 kilogramos.
Luego de esto, se debe realizar una disminución en la precio, hasta que se logre alcanzar un nivel atmosférico y se produce un bombeo de los sobrantes del químico utilizado.
Para extraer todo el excedente que haya quedado de este producto sobre la madera tratada, se debe realizar u vacío final y luego extraerse la madera del cilindro.

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